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Como decía el rey Faysal de Arabia: «Dios dio al hombre dos orejas y una boca, ¡luego debería escuchar doble tiempo del que habla!». Comprender a los demás, escucharles con el corazón, nos permite ponernos en su situa-ción y crecer en experiencia al asumir, o matizar, sus impresiones. Te pre-sentamos una serie de extractos de conversaciones mantenidas con em-presarios, creadores, clientes y personas de toda condición que conside-ramos especialmente interesantes para catalizar, de un modo diferente, nuestro desarrollo personal.
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